La Consejería de Salud está ultimando un protocolo para mejorar la asistencia a las personas que padecen síndrome de Sensibilidad Química Múltiple. Dada la dificultad de su diagnóstico, circunstancia derivada del escaso nivel de conocimiento que hoy en día se tiene sobre la materia, esta guía tiene como objetivo general mejorar la respuesta del sistema sanitario a las necesidades de estos pacientes y será de aplicación en todos los niveles y centros del sistema sanitario.
En la actualidad, no existe ningún biomarcador específico para confirmar o descartar esta patología compleja, por lo que el diagnóstico de este síndrome se basa en criterios básicamente clínicos. Para dar respuesta a una mejor asistencia a estos pacientes, este procedimiento se desplegará en la Región a finales de este año en todos los centros sanitarios.
Así lo anunció hoy la consejera de Salud, Isabel Ayala, en su intervención ante el Pleno de la Asamblea Regional, donde indicó que "la asistencia a estos pacientes está garantizada y se presta con normalidad en el Servicio Murciano de Salud, dentro del marco de conocimientos que existen sobre este proceso". No obstante, a fin de mejorar la asistencia a las personas que padecen esta patología compleja, "se están ultimando los trabajos para desarrollar un protocolo para la atención y asistencia a los afectados por Sensibilidad Química Múltiple", destacó.
El síndrome de Sensibilidad Química Múltiple corresponde a una patología crónica de origen y mecanismo de acción desconocido. Los pacientes afectados por este síndrome experimentan una gran variedad de síntomas, muchos de ellos inespecíficos, con carácter recurrente y que afectan a varios órganos y sistemas. Se ha asociado esta enfermedad con la exposición a sustancias en muy bajas dosis, sin que exista, por el momento, un listado o una concreción de dichas sustancias, aunque se relaciona con perfumes, productos de limpieza y otros productos de higiene. Se engloba dentro de los síndromes de Sensibilización Central, junto con la Fibromialgia y el síndrome de Fatiga Crónica.
Asimismo, existe una clara controversia en cuanto a los mecanismos biológicos que originan esta patología, lo que dificulta su diagnóstico precoz y estas circunstancias motivan que las personas afectadas se enfrenten a un proceso de diagnóstico complejo.
En esta materia, la capacitación de los profesionales resulta esencial para garantizar una atención adecuada y humanizada, por lo que el personal sanitario y no sanitario recibirá formación al respecto.
Los contenidos formativos incluirán la detección de síntomas de sospecha, el conocimiento de las pautas de actuación de control ambiental, el manejo de crisis reactivas ante exposiciones accidentales, así como los diferentes circuitos asistenciales.
Esta guía clínica incluirá un flujo de atención sanitaria que conectará la atención primaria con la atención hospitalaria para asegurar la continuidad asistencial de estos pacientes.
