La Región de Murcia ha desplegado una intensa actividad política y técnica en el marco de la Asamblea General de la Comisión Intermediterránea (CIM) de la Conferencia de Regiones Periféricas Marítimas (CRPM), que se celebra en Bolonia (Emilia-Romaña), Italia.
Este encuentro marca la transición política de la organización con la elección de la nueva presidencia y el buró político para el período 2026-2028, un mandato en el que la Región de Murcia ha revalidado formalmente su posición como miembro activo de dicho órgano de decisión estratégica.
Durante la sesión inaugural, orientada al Marco Financiero Plurianual (MFP) 2028-2034, la Región de Murcia ha defendido el refuerzo del enfoque territorial en la futura Política de Cohesión, exigiendo que las regiones mediterráneas actúen como codiseñadoras y no meras gestoras de los fondos estructurales.
En presencia de representantes de la Dirección General de Política Regional y Urbana de la Comisión Europea (DG REGIO), la Región de Murcia ha subrayado la necesidad de una gobernanza multinivel real que dote de flexibilidad y coherencia financiera a las regiones periféricas frente a los costes de la transición, la competitividad y la resiliencia.
A nivel técnico, la Región de Murcia ha ejercido una influencia directa sobre la Declaración Final 2026 de la CIM mediante la presentación y ratificación de enmiendas específicas, que exigen que el futuro Marco Europeo Integrado de Resiliencia Climática prevea presupuestos tangibles de ejecución urgente para los territorios expuestos a riesgos estructurales, como la erosión, la intrusión salina en acuíferos y las sequías prolongadas.
Como socia fundadora de la Alianza de Regiones Europeas sobre Resiliencia Hídrica, Murcia ha expuesto su modelo de éxito basado en la optimización de la desalación sostenible, la reutilización eficiente y la economía circular ante un escenario donde el 50 por ciento de las cuencas de la Unión Europea sufrirán estrés hídrico en 2030.
"No basta con planificar, la implementación efectiva sobre el terreno debe convertirse en la máxima prioridad de la acción europea”, señaló la directora general de Unión Europea, María Cruz Ferreira, quien aseguró que “debemos acelerar la ejecución de infraestructuras críticas y dotar de capacidades operativas sólidas a las regiones que, como la Región de Murcia, sufrimos un estrés hídrico estructural".
