Siete de cada diez personas en riesgo de exclusión social que completaron su itinerario de inserción laboral durante el pasado año consiguieron un puesto de trabajo y se incorporaron al mercado laboral ordinario.
Así lo destacó hoy el consejero de Empresa, Empleo y Economía Social, Luis Alberto Marín, durante la presentación de la memoria de Crysalia, la entidad que agrupa a la totalidad de las empresas de inserción de la Región.
Durante el acto, que estuvo presidido por el responsable de Crysalia, José Manuel García, el titular de Economía Social destacó que ese porcentaje de inserción "demuestra la capacidad que tienen las empresas de inserción para tender puentes hacia un empleo estable y abrir la puerta a nuevos proyectos de vida".
Según la memoria presentada por Crysalia, las empresas de inserción formalizaron hasta 180 contratos en 2025, de los que 72 personas siguen con un contrato de inserción, 19 finalizaron su proceso de inserción y otros 20 finalizaron su contrato y completaron el proceso de manera definitiva. De esa veintena, a su vez, un total de 14 obtuvieron un empleo en el mercado laboral ordinario.
"Estas empresas son la parte más social de la economía; son iniciativas empresariales cuyo objetivo es la inserción sociolaboral de personas en exclusión o en riesgo de exclusión social, y su esfuerzo y su buen hacer son esenciales para ofrecerles una segunda oportunidad", señaló.
La memoria de Crysalia muestra también que por cada euro de ayudas que recibieron el año pasado, las empresas de inserción generaron un retorno de 2,04 euros para las administraciones.
"Desde el Gobierno regional vamos a mantener todo nuestro apoyo a la economía social, un sector que combina eficacia económica con rentabilidad social y que beneficia a toda la sociedad regional".
Solo durante este año, el Gobierno regional ha destinado ya 400.000 euros para ayudar a las empresas de inserción social, y está pendiente de activar una segunda convocatoria por la misma cantidad.
