Cerca de 200.000 personas han pasado por el Aula de Naturaleza Las Alquerías, en pleno corazón de Sierra Espuña, desde que abrió sus puertas en 1993. Son más de tres décadas de formación de visitantes en el conocimiento y el respeto por el medio natural, hasta convertir este enclave en uno de los grandes referentes de la educación ambiental en España.
El consejero de Medio Ambiente, Industria, Universidades, Investigación y Mar Menor, Juan María Vázquez, destacó que "hay proyectos cuya rentabilidad no se mide en euros, sino en ciudadanos mejor formados y más comprometidos con su entorno. El Aula de Naturaleza Las Alquerías es uno de ellos".
Desde su puesta en marcha ha recibido una media superior a los 6.000 usuarios al año. Solo entre 2021 y 2025, más de 31.000 personas han participado en sus actividades, dos de cada tres pertenecientes a la comunidad educativa.
A lo largo de su trayectoria ha organizado miles de excursiones escolares, talleres de biodiversidad, campamentos de verano, itinerarios interpretativos, programas de convivencia y actividades que han convertido el aprendizaje ambiental en una experiencia vivida y no únicamente explicada en un aula.
Reorientada a la multifunción en pleno pulmón de la Región de Murcia
El Aula de Naturaleza ha evolucionado para convertirse en el Centro Regional de Educación Ambiental (CREAM), ampliando su ámbito de actuación mucho más allá del público escolar. La intención es que siga siendo el gran espacio de referencia para la divulgación ambiental en la Región de Murcia, incorporando programas dirigidos también a administraciones públicas, empresas, asociaciones y ciudadanía en general sobre biodiversidad, acción climática, economía circular, eficiencia energética o gestión sostenible del agua.
"La educación ambiental ya no puede entenderse únicamente como una actividad para escolares", afirmó Juan María Vázquez. "Los grandes desafíos ambientales necesitan una sociedad bien informada y comprometida. El CREAM nace precisamente para acompañar a toda la ciudadanía en ese proceso y convertir el conocimiento en la mejor herramienta para conservar nuestro patrimonio natural".
El emplazamiento del Aula de la Naturaleza tampoco es casual. Las Alquerías ocupa uno de los enclaves más simbólicos de Sierra Espuña, donde hace más de un siglo comenzaron las grandes campañas de restauración hidrológico-forestal que devolvieron la vida a una montaña que había sufrido una intensa degradación. Allí, donde antes se enseñaba a reforestar, hoy se aprende por qué conservar un bosque sigue siendo una de las mejores inversiones para el futuro.
La transformación del Aula en CREAM pretende precisamente aprovechar ese legado para afrontar los nuevos retos ambientales. El centro continuará organizando campamentos, itinerarios, programas para centros educativos y actividades de divulgación, pero incorporará también formación especializada, jornadas técnicas, iniciativas de participación ciudadana y proyectos vinculados a la futura Estrategia Regional de Educación Ambiental para la Conservación de la Biodiversidad y la Acción Climática.
"Si algo demuestran estos treinta años", concluyó el consejero, "es que nadie protege aquello que no conoce. Cada escolar que ha descubierto Sierra Espuña, cada docente que ha utilizado este espacio como aula y cada familia que ha participado en sus actividades forman parte de una historia colectiva que explica por qué hoy la educación ambiental es una prioridad para la Región de Murcia".
