Comenzó a aplicarse a principios de año también para pacientes de potencial gravedad por sus características personales o clínicas
Su desarrollo implica a prácticamente todas las áreas asistenciales del hospital
El Hospital Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca implanta un nuevo protocolo de atención al paciente politraumatizado grave. Esta organización asistencial, en marcha desde principios de año, supone un importante avance en la coordinación de diferentes equipos y especialidades ante situaciones de alta complejidad clínica.
El protocolo, que se ha diseñado para la atención tanto a los pacientes politraumatizados graves como a aquellos potencialmente graves por sus circunstancias personales o clínicas, ha requerido varios meses de elaboración por parte de un equipo de cerca de 30 profesionales de 15 especialidades distintas.
"Esto ha supuesto un importante esfuerzo técnico y organizativo, pero la experiencia de estos profesionales es clave para elaborar y rediseñar protocolos tan necesarios como este en el cada segundo cuenta", afirmó el director general de Asistencia Hospitalaria, Jorge Guillermo Alonso.
El nuevo protocolo implica prácticamente a todas las áreas asistenciales del hospital Virgen de la Arrixaca, y ha consistido en la revisión y actualización de numerosos procedimientos clínicos que se estaban realizando hasta el momento, además de incorporar nuevos servicios al proceso de atención.
"Ahora se ofrece una respuesta más ágil, coordinada y segura, ya que se ha conseguido disminuir el tiempo de actuación y los traslados internos del paciente crítico", resaltó Alonso.
Preaviso del 061
La activación del nuevo protocolo para el paciente politraumatizado grave comienza, en muchos casos, antes de la llegada del paciente al centro hospitalario, gracias al preaviso realizado por el Servicio de Urgencias y Emergencias 061.
Desde ese momento, se distribuyen funciones específicas entre las diferentes especialidades y categorías profesionales implicadas, y se establece, además, la figura de un líder para coordinar la atención de cada paciente.
El documento estructura de forma detallada todas las fases de actuación, desde la identificación inicial y valoración primaria hasta la transferencia a otros procesos asistenciales, además de incorporar herramientas de comunicación clínica, protocolos de seguridad y criterios homogéneos de actuación basados en la evidencia científica.
