UPTA alerta de una transformación del modelo comercial que reduce progresivamente el peso de los pequeños operadores independientes
El Observatorio Económico del Trabajo Autónomo de UPTA España alerta de la profunda transformación que puede sufrir el mapa comercial de la Región de Murcia durante la próxima década. A tenor de los datos disponibles y de mantenerse la evolución registrada en los últimos años, la comunidad podría perder cerca de 4.500 trabajadores autónomos del comercio hasta 2036.
El cambio ya está en marcha. La Región de Murcia cerró 2021 con 28.051 trabajadores autónomos en comercio y reparación, mientras que al finalizar 2025 quedaban 26.271. En apenas cuatro años se han perdido 1.780 autónomos, un 6,3% del total.
La caída porcentual es ligeramente inferior a la registrada en el conjunto de España, donde el comercio autónomo se ha reducido un 7,2% durante el mismo periodo. Sin embargo, el volumen de la pérdida muestra una tendencia clara: casi 1.800 trabajadores autónomos del comercio han desaparecido de las estadísticas de afiliación en solo cuatro años.
De mantenerse el ritmo observado durante estos años, la Región de Murcia podría perder alrededor de 4.450 autónomos del comercio durante la próxima década, situándose en el entorno de los 21.800 afiliados en 2036. Para UPTA, estas cifras anticipan un cambio estructural del modelo comercial murciano que tendrá importantes consecuencias económicas, sociales y territoriales.
El comercio de proximidad pierde peso
La desaparición progresiva de trabajadores autónomos del comercio afecta directamente al modelo de proximidad que durante décadas ha vertebrado calles, barrios y municipios de la Región de Murcia.
Cada pequeño establecimiento que desaparece supone mucho más que una baja en las estadísticas de afiliación. El comercio de proximidad genera actividad en los entornos urbanos, mantiene servicios cercanos a la población y contribuye a sostener la vida económica de los municipios. Esta situación adquiere especial relevancia fuera de los principales núcleos urbanos, donde la desaparición de un comercio puede significar también la pérdida de un servicio para sus habitantes.
La reducción del comercio de proximidad amenaza así con alimentar un círculo especialmente preocupante: menos comercio significa menos servicios y menor actividad en calles y municipios; esa pérdida de actividad reduce las posibilidades de supervivencia de los negocios que permanecen abiertos y favorece una mayor concentración del consumo. Para UPTA, preservar el pequeño comercio debe formar parte de cualquier estrategia dirigida a mantener la actividad económica y la vitalidad de los municipios y barrios de la Región.
El pequeño comercio pierde terreno y los grandes operadores crecen
La situación de la Región de Murcia se produce dentro de una transformación mucho más amplia del modelo comercial español. Mientras España perdió 55.597 autónomos del comercio entre 2021 y 2025, las grandes estructuras comerciales continuaron aumentando su capacidad de venta. La gran distribución alcanzó una facturación agregada superior a los 50.000 millones de euros, con un crecimiento del 4,75%, y sumó 222 nuevos establecimientos.
Al mismo tiempo, el comercio electrónico en España ha pasado de superar los 57.700 millones de euros de facturación en 2021 a más de 114.800 millones en 2025. En apenas cuatro años, el canal digital prácticamente ha duplicado su volumen de negocio mientras desaparecían decenas de miles de trabajadores autónomos del comercio. El resultado es un mercado con menos pequeños operadores independientes y un peso cada vez mayor de las grandes estructuras comerciales y de los canales digitales.
Para UPTA, España no se enfrenta únicamente a la desaparición de miles de pequeños negocios. Está cambiando quién vende, dónde se vende y qué operadores concentran una parte cada vez mayor del mercado, una transformación que también está modificando el mapa comercial de la Región de Murcia.
Un modelo comercial que también ha cambiado nuestras ciudades
Durante las últimas décadas se ha producido una profunda transformación del modelo comercial y urbanístico. La expansión de grandes complejos comerciales en las periferias ha concentrado en un mismo espacio comercio, restauración, ocio, entretenimiento y grandes zonas de aparcamiento, generando una enorme capacidad de atracción de consumidores.
Una parte importante de la actividad comercial y del ocio se ha desplazado así fuera de las calles y barrios tradicionales, mientras el pequeño comercio ha tenido que competir con estructuras capaces de concentrar prácticamente toda la experiencia de consumo en un único espacio.
A este proceso se suma el fuerte crecimiento del comercio electrónico. El resultado comienza a ser visible en las ciudades y municipios de la Región: menos establecimientos independientes, pérdida de actividad comercial en determinadas calles y barrios y una progresiva concentración del consumo en grandes operadores y canales digitales.
Para el presidente de UPTA España, Eduardo Abad, "la Región de Murcia ha perdido cerca de 1.800 autónomos del comercio en apenas cuatro años. Si esta tendencia continúa, podemos encontrarnos dentro de una década con cerca de 4.500 pequeños comerciantes menos. Durante años lo moderno fue llevar comercio, restauración y ocio a grandes complejos en las periferias. Creamos auténticos parques temáticos del consumo y vaciamos de actividad nuestras calles y barrios. Ahora estamos pagando las consecuencias."
Abad señala que "cada pequeño comercio que desaparece deja un hueco que va mucho más allá de la actividad económica. Son negocios que dan vida a nuestras calles, prestan servicios de proximidad y mantienen actividad en nuestros municipios. Esto sí debe ser una prioridad: salvar el comercio de nuestros barrios, de nuestras calles y de nuestros municipios. La Región de Murcia no puede asumir como inevitable la pérdida de cerca de 4.500 autónomos del comercio durante la próxima década".
