El Banco de Germoplasma del IMIDA custodia cerca de 10.000 accesiones vegetales acumuladas durante cinco décadas de trabajo científico y de campo junto a los agricultores de la comarca
La Región de Murcia ha dado un paso histórico en la preservación de su biodiversidad agrícola con el envío de una representación de la memoria genética de su huerta al Banco Mundial de Semillas de Svalbard, situado en el archipiélago ártico noruego. Esta iniciativa sitúa a la vanguardia internacional los recursos fitogenéticos murcianos, integrándolos en la mayor reserva de seguridad alimentaria del planeta.
El consejero de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca, Joaquín Buendía, subrayó hoy la trascendencia de este hito para el sector agrario regional. "Que las variedades tradicionales de nuestra huerta formen parte del Banco Mundial de Semillas de Svalbard no es un mero gesto simbólico, es el reconocimiento internacional de que la agricultura murciana atesora un patrimonio genético de valor estratégico para el futuro de la alimentación mundial".
La participación en este búnker ártico responde a una necesidad técnica y científica de primer orden. Las semillas depositadas actúan como una reserva de diversidad genética indispensable para investigar y desarrollar cultivos más resilientes y adaptados a contextos exigentes marcados por la escasez de recursos hídricos y las demandas de la agricultura sostenible.
Asimismo, la actuación consolida la preservación del patrimonio agrícola y cultural y rinde homenaje al legado histórico de la agricultura tradicional y al esfuerzo continuado de las comunidades rurales y de los organismos científicos de Región.
Cincuenta años de excelencia en el IMIDA
Detrás de este hito se encuentra la labor desarrollada por el Instituto Murciano de Investigación y Desarrollo Agrario y Medioambiental (IMIDA), que custodia desde hace 50 años la biodiversidad agrícola a través de un banco de germoplasma compuesto por cerca de 10.000 accesiones estratégicas.
El consejero Joaquín Buendía resaltó hoy el trabajo acumulado desde los orígenes de la institución: "Hablar del Banco de Germoplasma del IMIDA es hablar de la memoria viva, la ciencia y el futuro de la agricultura de la Región de Murcia. Acumula cerca de 10.000 accesiones que custodian nuestro patrimonio vegetal gracias al esfuerzo incansable de investigadores y agricultores desde 1975".
El banco es el fruto de una constante labor de campo en huertas, pedanías y comarcas rurales para rescatar materiales en riesgo de desaparición ante la modernización agraria. La colección abarca una extraordinaria diversidad biológica que incluye hortalizas tradicionales (como solanáceas y cucurbitáceas), cereales y granos de secano (trigos históricos y maíces locales), leguminosas, especies aromáticas, frutales, cítricos, moráceas y variedades silvestres ligadas a la gastronomía local.
