La Consejería de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca ha sacado a licitación, con un presupuesto de 395.083 euros, las obras de acondicionamiento y mejora del camino rural de Los Tollos, entre Archena y Villanueva del Río Segura. El proyecto reforzará el firme de sus 1.840 metros y actuará sobre los puntos bajos donde el agua obliga hoy a cerrarlo cuando llueve con fuerza.
Las empresas interesadas pueden presentar ofertas hasta el 2 de noviembre, y la obra tendrá un plazo de ejecución de dos meses.
La actuación se financia con cargo al Plan Estratégico de la Política Agrícola Común (Pepac) 2023-2027, con cofinanciación del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (Feader).
El camino de Los Tollos enlaza el Camino de Las Arboledas, en Archena, con la carretera regional MU-530 de Archena a Mula. Vertebra la huerta de la zona, ya que da acceso a parcelas de cultivo, viviendas y caminos secundarios, y por él pasan turismos, tractores y camiones de hasta 16 toneladas.
Más de la mitad del trazado presenta un firme deficiente, con baches, fisuras y zonas que han cedido por la falta de drenaje y el desgaste estructural. El problema se agrava con las tormentas debido a que, en dos vaguadas, el agua inunda el camino y obliga a cortar el tráfico.
El director general del Agua, José Sandoval, explicó que "agricultores y vecinos de Archena y Villanueva dependen de este camino para llegar a sus fincas y a sus casas, y no pueden quedarse sin él cada vez que llueve con fuerza. Esta obra atacará la causa del problema, que es el drenaje, y dejará el firme en condiciones para el tráfico pesado que soporta".
El proyecto mantiene el trazado y la anchura actuales, de 5,5 metros de media. En las zonas donde el firme ha cedido, prevé excavar 40 centímetros y reconstruir la base con dos capas de zahorra antes de asfaltar. Después extenderá sobre toda la superficie una nueva capa de aglomerado en caliente de seis centímetros.
Para resolver los puntos que se inundan, el proyecto incluye tres badenes de losa de hormigón armado, protegidos con escollera, que permiten el paso controlado del agua sobre el camino sin ocupar las parcelas colindantes. El drenaje se completa con un tubo de 500 milímetros de diámetro bajo la calzada y 652 metros de cuneta revestida de hormigón en el margen derecho.
Sandoval subrayó que "por este camino circulan a la vez tractores, camiones y turismos, y una señalización clara es imprescindible para que todos lo hagan con seguridad".
La obra permitirá renovar la señalización vertical y repintar la horizontal en todo el tramo, es decir, líneas de borde y eje, flechas, cebreados, marcas de detención y limitación de velocidad a 30 kilómetros por hora.
