Claves para cuidar la alimentación de los niños en Navidad

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El último estudio Aladino alerta de que casi uno de cada cuatro niños españoles de 6 a 9 años padece sobrepeso y uno de cada seis, obesidad

Claves para cuidar la alimentación de los niños en Navidad

"En estas fiestas, junto a las medidas de prevención, debemos redoblar los esfuerzos para que los más pequeños se alimenten de una manera equilibrada y saludable", asegura Julio Maset, médico de Cinfa

Pamplona, 13 de diciembre de 2021-. Con la llegada de las segundas navidades en pandemia, debemos seguir prestando atención a las medidas de prevención del covid-19, pero también a nuestra alimentación y, sobre todo, a la de nuestros hijos. Ya en 2019, los datos del último estudio Aladino (Estudio de Alimentación, Actividad física, Desarrollo Infantil y Obesidad en España) alertaban de que casi uno de cada cuatro niños de 6 a 9 años (23,3%) padece sobrepeso y uno de cada seis (17,3%), obesidad. Según las cifras de las anteriores ediciones (2011 y 2015), este problema no ha mejorado en la última década.

Para el doctor Julio Maset, médico de Cinfa, "estos datos de obesidad y sobrepeso infantil nos alertan de que otra pandemia muy real lastra la salud de los niños y niñas de nuestro país. En estas fiestas, seguirá siendo importante adoptar medidas de prevención frente al covid-19, como mantener la distancia de seguridad, evitar en la medida de lo posible los lugares cerrados, ventilar la estancia y hacer un uso adecuado de las mascarillas en las celebraciones. Pero también debemos redoblar los esfuerzos para que los más pequeños se alimenten de una manera equilibrada y saludable".

Además de un aumento de peso y de grasa corporal, los excesos navideños en la mesa pueden conllevar problemas de salud como por ejemplo, un aumento del nivel de colesterol y de azúcar. "Resulta paradójico que, en Navidad, cuando abundan las comidas y cenas familiares, los padres seamos menos estrictos con la alimentación de nuestros hijos, cuando debería ser al revés y controlar los caprichos más que nunca. En términos de nutrición, también podemos hacer de esta época una fiesta para nuestros hijos, pero no todos los días", señala el experto de Cinfa.

Menos tentaciones y más ejercicio

Como explica el Dr. Maset, "los padres y madres somos los responsables de que nuestros hijos disfruten de la Navidad sin que su salud se resienta por ello. Y, como nos imitan en todo lo que hacemos, debemos ser conscientes de que nuestros malos hábitos nutricionales durante las fiestas les perjudican a ellos también". Por tanto, la mejor manera de asegurarnos de que nuestros hijos se alimentan de una manera equilibrada es dando ejemplo.

El primer paso es procurar evitar que la tentación entre en casa: dado que los alimentos de alto contenido en grasa y/o azúcares forman siempre parte de la ecuación, es conveniente reducir al máximo su presencia en nuestra mesa y despensa. Para ello, nuestra compra ha de estar bien planificada con antelación, para diseñar menús que, además de sabrosos y apetecibles para los más pequeños, sean también saludables. Por ejemplo, cumplen estos requisitos muchos de los platos que se basan en los pescados y mariscos o los que llevan de entrante o guarnición verduras y hortalizas. Tampoco hemos de olvidarnos de las frutas, y podemos aprovechar los días entre celebraciones para compensar los excesos con comidas más ligeras.

La segunda clave radica en animar a los peques a que sigan practicando ejercicio, pues, en Navidad, tanto adultos como niños tendemos a interrumpir nuestra rutina de actividad física. No obstante, esta es fundamental para mantener nuestro peso a raya y ayudar a nuestro cuerpo a eliminar toxinas. Como recomienda el experto de Cinfa, "aprovechemos que solemos disponer de días libres para practicar con nuestros hijos y sobrinos actividades y deportes que les diviertan. Por ejemplo, jugar un partido de fútbol o dar un paseo en familia son planes que nos permiten compartir tiempo de calidad con ellos, mientras cuidamos de su salud y de la nuestra".

Diez pautas para cuidar la alimentación de tus hijos en Navidad:

Diseña el menú con antelación. Dedica tiempo a planificar los platos o comidas de los días más señalados para intentar hacerlos festivos y sabrosos también para los paladares infantiles, pero sin necesidad de caer en cantidades exageradas de alimentos con muchas grasas o azúcares.

No dejes de lado la pirámide alimentaria. Como en cualquier época del año, se trata de un instrumento muy útil para conocer las raciones de alimentos necesarias para una buena nutrición y la frecuencia con que los niños han de tomarlas.

Implica a los niños en la organización de las comidas o cenas. Haz la lista de la compra con ellos, acudid juntos al supermercado, pídeles ayuda en la cocina siempre que sea posible, etc. Se trata de una oportunidad inigualable de pasar tiempo juntos mientras les educamos nutricionalmente.

El resto de días, opta por comida más ligera. Es recomendable compensar los demás días con comidas y alimentos más ligeros como caldos, ensaladas, cremas de verduras y carnes y pescados a la plancha.

Saca partido a las frutas. Tanto las frutas de temporada como las tropicales pueden formar parte de los entrantes fríos y de los postres más saludables y originales.

Asegúrate de que tus hijos siguen comiendo cinco veces al día. Los pediatras y nutricionistas recomiendan la distribución de la ingesta de calorías en cinco comidas diarias, que les aseguren todos los nutrientes necesarios y eviten el picoteo entre horas: un desayuno completo, almuerzo de media mañana, comida, merienda y cena a una hora temprana. Esta rutina no debe interrumpirse durante las fiestas. Así mismo, y dentro de lo posible, deben mantenerse los horarios habituales de comidas.

No accedas a todos sus caprichos. Aunque sea Navidad, controla su ingesta de dulces y chucherías, así como de refrescos y otras bebidas azucaradas. Intenta también que solo tomen una ración de postre: pueden disfrutar de turrones, mazapanes y bombones, pero sin excesos. Un buen truco puede ser retirarlos de la mesa una vez se ha terminado de comer o cenar.

Evita las pantallas en la mesa. Siete de cada diez niños y niñas españoles (71%) comen viendo la tele, una pantalla táctil o el móvil, según el V Estudio CinfaSalud: "Percepción y hábitos de salud de las familias españolas sobre nutrición infantil". En Navidad, con más motivo que nunca, hay que aparcar el móvil y la televisión, que impiden o interrumpen la conversación. Comer sin la presencia de tecnología favorece la comunicación y ayuda a estrechar lazos familiares.

Practica deporte en familia. Tras la comida, en lugar de quedarnos a la mesa bebiendo y picoteando, una buena alternativa es salir a pasear. Además de favorecer la digestión, realizaremos actividad física, tomando aire fresco y pasando un rato agradable, y estaremos ayudando a nuestro organismo a regular el peso y eliminar toxinas.

Vela por su sueño. Las celebraciones navideñas se caracterizan por cenas que se alargan, momentos de encuentro con amigos o primos que no solemos ver, música y juegos de mesa. Todo ello suele conllevar un retraso en la hora de irse a la cama de nuestros hijos. Sin embargo, es muy importante que respetemos dentro de lo posible sus horarios habituales para que descansen, al menos, diez horas diarias. Dormir lo suficiente es un arma más contra el sobrepeso y fundamental para que los niños afronten bien su jornada. 

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