La investigación señala que el autotest anal para detectar el VPH ofrece una fiabilidad equiparable a la recogida de muestras por profesionales sanitarios, con una concordancia del 96%.
El proyecto, que cuenta con la participación de la Fundación Lucha contra las Infecciones y otros centros, abre la puerta a nuevas estrategias para mejorar el cribado del VPH y la detección precoz del cáncer anal.
La buena aceptación del método y la estabilidad de las muestras permitirían implantar modelos de diagnóstico a domicilio, lo que facilitaría la participación en el cribado.
Un nuevo estudio, realizado en el área metropolitana de Barcelona en colaboración con diversos centros sanitarios y de investigación, entre ellos la Fundación Lucha contra las Infecciones, ha demostrado que la autotoma de muestras anales para detectar el virus del papiloma humano (VPH) es una alternativa fiable a la recogida realizada por profesionales sanitarios
El VPH es una de las infecciones de transmisión sexual más frecuentes y está directamente relacionado con el desarrollo de distintos tipos de cáncer. En el caso del cáncer anal, su incidencia es especialmente elevada en hombres que tienen sexo con hombres y en personas que viven con VIH, lo que refuerza la necesidad de mejorar las estrategias de prevención y diagnóstico precoz.
“Los resultados apuntan a que esta herramienta podría facilitar el acceso al cribado y mejorar la detección precoz del cáncer anal en poblaciones de mayor riesgo”, explica el Dr.. Guillem Sirera, investigador de la Fundación. El estudio se ha publicado en la revista científica Journal of Medical Virology y ha contado con la participación de 151 personas de varios centros hospitalarios de referencia de Barcelona.
La coincidencia entre la automuestra y la recogida por parte de sanitarios es del 96%
La investigación ha evaluado la concordancia entre las muestras recogidas por los propios participantes y las obtenidas por personal sanitario. Los resultados evidencian una coincidencia global del 96% entre ambos métodos, sin diferencias significativas, lo que confirma la fiabilidad de la autotoma.
Además, el autotest presenta una sensibilidad del 96,4%, lo que indica una elevada capacidad para detectar la infección, incluidos los genotipos de VPH de alto riesgo asociados al desarrollo de cáncer.
Las muestras se han mantenido estables varios días a temperaturas de hasta 30 °C
El estudio también ha analizado la viabilidad del uso de este tipo de pruebas fuera del entorno clínico. Las muestras recogidas por los participantes se han mantenido estables incluso tras varios días a temperaturas de hasta 30 °C, lo que permite plantear modelos de envío por correo sin comprometer la calidad del diagnóstico.
Este hallazgo abre la puerta a estrategias de cribado más accesibles, que no dependan exclusivamente de la atención presencial y que puedan llegar a personas con menor contacto con el sistema sanitario.
Los participantes consideran fácil y confiable hacerse la prueba ellos mismos
Más allá de la precisión diagnóstica, el estudio confirma una elevada aceptación del autotest. La mayoría de los participantes ha completado la prueba sin ayuda, la ha considerado fácil de realizar y ha manifestado confianza en los resultados. Asimismo, una parte significativa se ha mostrado dispuesta a repetir la prueba o a enviar las muestras por correo.
Estas conclusiones son especialmente relevantes en un contexto en el que el cribado del VPH en poblaciones clave sigue siendo limitado, en parte debido a barreras como el estigma, la incomodidad o la dificultad de acceso a los servicios sanitarios.
