El guitarrista Johnny Winter y el pianista Jordi Sabatés ofrecen clase de blues y jazz

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Ángel Sopena

San Javier (Murcia),19 jul (EFE).- A sus 64 años, Johnny Winter es toda una leyenda viva del rock y del blues y mantuvo el "feeling" anoche en el festival de jazz de San Javier, junto con el pianista Jordi Sabatés, que hizo didáctica del jazz.

Winter no defraudó. Fue digno de ver y oír en vivo su despliegue de inmenso talento con la guitarra. El título de su último disco, "I'm A Bluesman", es totalmente cierto. Todo lo que Johnny tiene que hacer, poner sus manos sobre el mástil de la guitarra, y allá van algunos de los más deliciosos sonidos jamás emitidos por este instrumento.

Durante casi todo el concierto, tocó una Steimberg vintage "descabezada". También usó su acostumbrada Gibson Firebird en un bis de encantamiento slide, donde tocó "Mojo boogie" de JB Lenoir y el clásico "Highway 61" de Dylan, como sólo Winter puede tocarla y cantarla.

Su banda caldeó el ambiente creando la atmósfera para una memorable experiencia. El batería Tony Beard hace de maestro de ceremonias y presenta al grupo; Paul Nelson se lanza a tumba abierta con un poderoso instrumental blues rock, demostrando su ejemplar talento guitarrístico. .

Johnny Winter aparece en escena encorvado y vacilante, con su sombrero negro, del que escapa una larga melena blanca y lacia, la piel blancuzca y los brazos tatuados, y se sienta enseguida . El hecho de que nadie le ayude a caminar sobre el escenario es un indicador significativo de su estado de salud actual.

Abre con una brutal "Hideaway", de Freddie King, un blues arrastrado.. Su toque es claro, vivo y creativo. Lógicamente sin la digitación de antaño, pero con una fiereza fuera de lo común en cada punteo. Scott Spray hace saltar al bajo. Y se desencadena una torrencial lluvia de blues con actitud, donde el silencio está abolido. No para un segundo, y el bajista parece perderse con los cambios de ritmo.

En "Sugar Coated Love," los dedos largos y huesudos de Winter demuestran haber cobrado fuerza; sus iniciativas e improvisaciones, creatividad. Es impresionante cómo maneja los dedos acompañado de una voz tenaz. El estilo vocal de Johnny es persuasivo y articulado. Ha regresado en excelente forma, y la banda encaja a la perfección.

Sigue con un swing lento, "Boogie Real Low". El guitarista ha abandonado el escenario, y la voz de Winter, poderosa, alcanza los registros más altos. Una fantástica balada blues, "Black Jack" (Ray Charles) la interpreta con una ejecución vocal clara y robusta.

Sorprende tras haber sido testigos de su decrepitud; su vibrato es incluso sexy. "Lone Wolf" es más rock & roll, vibrante y entusiasta, con acentos sucintos y provocativos. Y hasta el batería se canta un boogie. Finalmente llega "Johnny Guitar", y el concierto se pone al rojo vivo.

Paul Nelson reaparece en el escenario para acometer "Red House", llamando la atención con sus inspirados ritmos y líneas melódicas. Al término se acerca a Winter, le coge la guitarra y se lo lleva afuera. El batería anima al público a pedir otra. No es preciso que se esfuerze, y el guitarrista tejano regresa con "Mojo Boogie". El ambiente es febril, y cierra "Highway 61".

Winter sigue sorprendiendo, y demuestra en apenas hora y media por qué es reverenciado como uno de los mejores, si no el mejor, guitarrista de slide. Había una deuda pendiente por la anterior anulación de su concierto, y a la segunda fue la vencida .

El maestro Jordi Sabatés abrió esta sesión al piano, con un programa que denominó "Rostros afroamericanos", haciendo especial incapié en Scott Joplin, con una nueva lectura del ragtime a través de una exposición didáctica, como un historiador del jazz.

No faltaron piezas de ragtime como "The Entertainer", célebre por la película El Golpe, excelente boogie woogie, homenajes a Jerry Roll Morton y Bola de Nieve, o el estreno de una balada compuesta ex profeso para el festival, "Dama de noche en San Javier".

El pianista y compositor Jordi Sabatés estuvo espléndido. Es un músico de primera, y se ganó el respeto y la admiración de los presentes.EFE

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