La organización ecologista y colectivos vecinales reclaman que la retirada de las cubiertas de amianto del CEIP Virgen del Loreto se realice garantizando la conservación de una de las principales colonias urbanas de vencejo del litoral del Mar Menor.
Consideran imprescindible la retirada de los tejados de amianto de todos los centros públicos, aunque consideran que debe planificarse adecuadamente para evitar situaciones como esta.
Ecologistas en Acción, junto a plataformas vecinales de Santiago de la Ribera, ha solicitado que las obras de retirada de las cubiertas de amianto del CEIP Virgen del Loreto, que consideran absolutamente necesarias, incorporen todas las medidas necesarias para garantizar la conservación de la histórica colonia de vencejos que nidifica en sus edificios, cumpliendo la normativa española y europea de protección de la fauna silvestre. No sólo protegiendo las crías que están en desarrollo en estos momentos, sino también incorporando a las obras de la nueva cubierta elementos que permitan el anidamiento de los vencejos en los años venideros.
Así mismo, recuerdan que la conservación de los espacios naturales y de la biodiversidad urbana constituye una pieza clave para favorecer el equilibrio ecológico del Mar Menor y su entorno. En este contexto, la protección de esta colonia adquiere un valor especialmente simbólico al encontrarse en un centro educativo, donde la biodiversidad puede convertirse en una herramienta de aprendizaje y sensibilización para las nuevas generaciones, incluso un ejemplo para otros centros y localidades.
La organización recuerda que los vencejos, al igual que las golondrinas y los aviones comunes, son especies protegidas cuyos nidos no pueden destruirse ni alterarse durante la época de reproducción. De hecho, llevan años realizando una campaña informativa y de concienciación llamada “Las tres mosquiteras”[1]. Por ello, consideran imprescindible que este tipo de obras públicas se planifiquen y ejecuten bajo supervisión ambiental especializada, evitando cualquier afección a los polluelos y a los nidos y teniendo en cuenta la obligación de garantizar su correcta conservación para la permanencia de las colonias a futuro.
Desde Ecologistas en Acción recuerdan que las intervenciones en edificios con presencia de fauna protegida deben planificarse con suficiente antelación para compatibilizar la seguridad de las obras con la conservación de la biodiversidad. Existen soluciones técnicas que permiten ejecutar este tipo de actuaciones sin poner en riesgo las colonias reproductoras, siempre que se adopten las medidas preventivas adecuadas.
La comunidad educativa del CEIP Virgen del Loreto ya sufrió recientemente la pérdida de más de una decena de grandes pinos que proporcionaban refugio y alimento a numerosas aves, además de albergar otras especies protegidas como la ardilla roja. La desaparición o el deterioro de la referida colonia de vencejos supondría un nuevo empobrecimiento del ecosistema del centro y de su entorno ribereño del Mar Menor.
Ecologistas en Acción considera que este caso representa una oportunidad para demostrar que la conservación de la naturaleza y la mejora de las infraestructuras públicas son objetivos plenamente compatibles. Asimismo, hace un llamamiento a las administraciones competentes y, de manera especial, a María José Bernal Bernal, en su doble condición de directora del centro educativo y de tercera teniente de alcalde y concejala de Educación, Salud y Sensibilización Medioambiental del Ayuntamiento de San Javier, para que velen por el estricto cumplimiento de la legislación ambiental y conviertan esta actuación en un ejemplo de buenas prácticas en la protección de la biodiversidad del Mar Menor y en el fomento en toda la comunidad educativa de la sensibilización ambiental en referencia a los valores de su entorno.
En este sentido, recuerdan que en La Manga la Consejería de Medio Ambiente fue sensible a las peticiones de las organizaciones sociales en una situación parecida, en la que el necesario derribo de un edificio en ruinas suponía también la desaparición de importantes colonias de murciélagos, vencejos, aviones y otras aves, que lo habitaron durante varias décadas. Dada la desaparición de la estructura, se optó por colocar en una ubicación cercana varias torres de nidos[2], que además de la función ambiental, también ayudan al conocimiento y concienciación ciudadana sobre estas especies animales. En esta solución, impulsada por la entonces Secretaria autonómica de Sostenibilidad y Acción Climática, también estaba implicado el Ayuntamiento de San Javier.
En casos como el del CEIP Virgen del Loreto, sería sencillo incorporar en la propia obra de renovación de la cubierta, y a bajo coste, la incorporación de diferentes elementos (existen multitud de posibilidades) que permitan anidar a los vencejos los años venideros tras las obras. Es una gran oportunidad para convertir esta situación en una iniciativa de educación ambiental, y como intervención de la que presumir y dar ejemplo.
Salvar esta colonia de vencejos es también proteger el patrimonio natural del Mar Menor y transmitir a las futuras generaciones el valor de convivir con la biodiversidad que aún conserva nuestro territorio, un ecosistema excepcional, pero frágil por la intensa presión que soporta desde hace décadas, y cuya recuperación depende, en gran medida, de la voluntad de protección de sus espacios naturales y las especies que los habitan.
