El 56 Festival Internacional de Teatro, Música y Danza de San Javier volverá este martes, 18 de agosto, a encontrarse con sus propios orígenes. El Grupo de Teatro San Javier subirá a las 22.30 horas al escenario del Auditorio Parque Almansa con Carmen, la flor y la cuerda, una versión teatral inspirada en la ópera de Georges Bizet, escrita y dirigida por José Antonio Navas, que lleva el mito de Carmen hasta un conflicto de plena actualidad: la diferencia entre amar y poseer.
El montaje, de 105 minutos de duración, parte de una Carmen libre, apasionada y dueña de sus decisiones frente a un Don José que termina confundiendo el amor con la obediencia y la pasión con la pertenencia. Una oposición que conduce inevitablemente hacia la tragedia y que la compañía utiliza para reflexionar sobre la violencia machista sin renunciar al humor, la música, la poesía y la vitalidad que atraviesan buena parte de la representación.
La presentación de la obra ha servido también para reivindicar el lugar especial que ocupa el Grupo de Teatro San Javier dentro del propio Festival. El actual certamen nació en 1969 a partir de la iniciativa del grupo aficionado local Óscar 69, que puso en marcha el entonces Certamen de Teatro Aficionado antes de que su crecimiento acabara dando lugar al actual Festival Internacional. La presencia del grupo local se ha mantenido desde entonces como una forma de conservar vivo aquel origen.
El alcalde de San Javier, José Miguel Luengo, ha invitado al público a llenar el Auditorio para acompañar a una compañía sin la que, ha recordado, no existiría el Festival tal y como hoy se conoce. "Tiene que venir todo el mundo a disfrutar del origen de este Festival, que es el Grupo de Teatro de San Javier. Ellos fueron los valientes que hace ya más de medio siglo pusieron en marcha lo que hoy es una de las joyas incuestionables de la cultura de la Región de Murcia", ha señalado Luengo.
El alcalde ha recordado además el trabajo realizado durante las últimas semanas por todo el equipo y ha asegurado que "el Auditorio de los Sueños", como suele denominarlo el concejal de Cultura y director del Festival, David Martínez, "está deseando acoger nuevamente una representación del Grupo de Teatro de San Javier".
Carmen frente a la cuerda que pretende atarla
José Antonio Navas firma tanto el texto como la dirección de una versión que conserva la esencia del personaje de Bizet, pero desplaza el foco hacia el conflicto entre dos formas radicalmente distintas de comprender una relación.
"Hemos querido poner de relieve esa libertad de Carmen frente a ese amor mal entendido de Don José, frente a confundir amor con posesión", ha explicado Navas.
El director comenzó a trabajar inicialmente sobre una propuesta de tono más dramático y cercano a un universo lorquiano, aunque el propio proceso de ensayos terminó empujando el montaje hacia un lenguaje más luminoso. "El primer planteamiento se había ido hacia algo más lorquiano, más de la tierra, y mis compañeros me pedían algo más fresco. Entonces hice un giro y volví a comenzar la adaptación", ha explicado.
El resultado, señala, es una obra "fresca y alegre" que permite disfrutar al espectador antes de conducirlo hacia el drama que subyace bajo toda la historia. Porque esa alegría no elimina la dureza del mensaje. Al contrario. Navas pretende que el contraste multiplique su efecto cuando la historia llegue a su desenlace.
"Queremos que el espectador se divierta, que lo pase bien, pero que al final vea también el drama de Carmen, el drama de tantas mujeres que son asesinadas. Que salga mordido por esa reflexión: entender que el amor no es posesión", ha afirmado.
Laura Maestro García será la encargada de dar vida a Carmen, aunque rechaza hablar de protagonismos individuales en una producción de estas características. "Aquí lo que realmente te llena es pertenecer a un proyecto y a un equipo. Durante los ensayos vamos formando una piña, todo el mundo aporta y el protagonismo lo acaba tomando la fuerza que va adquiriendo el proyecto", ha explicado la actriz.
Para Maestro, Carmen representa ante todo a una mujer que conoce perfectamente cuáles son sus límites y que no está dispuesta a renunciar a ellos, incluso cuando sabe que defenderlos puede tener consecuencias. "Carmen es absolutamente contraria a entender el amor como posesión o como atadura. Desde el principio dice: quiero ser libre, el amor no es atar".
La actriz resume la personalidad de su personaje con una declaración presente en toda la propuesta: "Soy así; si me quieres así, bien, pero no intentes atarme porque no voy a pasar por ahí".
Pese al trasfondo dramático, Maestro destaca la alegría y la frescura con las que Carmen afronta la vida. "Es una mujer muy alegre, que vive como quiere vivir. Aunque el final se oscurece, la obra es fresca y creo que el espectador la va a disfrutar mucho".
Un coro de mujeres que se convierte en la voz de la sociedad
Uno de los elementos centrales de la adaptación será su coro, compuesto fundamentalmente por mujeres y concebido como algo mucho más importante que un acompañamiento de los personajes principales.
Para Navas, podría hablarse incluso de él como "el verdadero protagonista" de la obra: una voz colectiva que observa lo que sucede, advierte a Carmen y representa a una sociedad capaz de reconocer el peligro antes de que la tragedia termine por consumarse.
Toñi Zapata interpreta a Frasquita, una de las amigas de Carmen que forman parte de este coro femenino. Define a su personaje como una mujer con "chispa, frescura y un punto de descaro" y al grupo como unas mujeres "guerreras" que comparten buena parte de la rebeldía de Carmen, aunque se muestran algo más prudentes ante sus decisiones.
"Son las revolucionarias que están junto a Carmen. Quizá son un poco menos valientes que ella porque tienen ese punto de intentar pararle los pies, pero también son guerreras", explica.
La sincronización de ese coro ha supuesto, además, uno de los principales retos del montaje. "Al ser un coro hay que estar todas a una, entrar al mismo tiempo y funcionar como una sola voz", ha señalado Zapata.
Música, poesía y 30 personas sobre el escenario
Carmen, la flor y la cuerda contará con 30 personas en escena, un número que ha obligado a la compañía a trabajar especialmente las secuencias colectivas y a buscar soluciones escénicas para coordinar un montaje de gran formato.
"Ha sido complicado, pero al mismo tiempo muy divertido", reconoce José Antonio Navas, que destaca el ambiente creado durante los ensayos y el compromiso de todo el equipo.
La propuesta mantiene además un vínculo directo con la ópera de Bizet. Junto a la interpretación teatral habrá música, canto y baile, con una adaptación musical realizada por Rafael López. "Hemos querido ser fieles también a esa parte de la ópera", ha explicado Navas.
La dramaturgia incorpora asimismo una dimensión poética que fue creciendo a medida que avanzaba el proceso creativo. Navas confía en que la acumulación de detalles permita incluso una segunda lectura de la obra y deje al espectador con la sensación de querer regresar a ella.
"Me gustaría que al terminar dijera: quiero volver a verla, porque quiero entender esos detalles que quizá me han pasado desapercibidos la primera vez".
El reparto anunciado por el Festival incluye a Laura Maestro, Ramón Buitrago, Toñi Zapata, José Antonio Tárraga, Ana Díaz, José Antonio Navas, Jacqueline Escolar, Catalina Jiménez, Pilar López, María Gómez y Almudena Pérez, a los que se suma el amplio conjunto que da forma a las escenas corales.
La función permitirá así que, 56 ediciones después, el Festival vuelva a mirar hacia el lugar del que nació. De aquel grupo de aficionados que en 1969 decidió levantar un certamen teatral surgió una de las citas culturales más veteranas de la Región; más de medio siglo después, sus herederos regresan al mismo Festival para contar la historia de una mujer que se niega a vivir atada.
Carmen, la flor y la cuerda se representará este martes, 18 de agosto, a las 22.30 horas, en el Auditorio Parque Almansa. Las entradas tienen un precio de 10 euros.
