Profesionales en la materia han tratado el sentimiento de soledad que en ocasiones sienten los familiares, sin recursos suficientes y con una pregunta constante: si están ayudando de la mejor manera posible.
Con la premisa de que la salud mental no solo afecta a la persona que la padece, sino que también impacta de manera profunda en todo su entorno familiar, nace la I Jornada de Salud Mental de Apoyo Familiar con el objetivo de dar respuesta no solo a quienes padecen un trastorno de salud mental, sino también a sus familias que conviven con un ser querido que enfrenta depresión, baja autoestima, adicciones, trastornos de la conducta alimentaria, TDAH, bipolaridad o esquizofrenia. Unos procesos, en muchas ocasiones, marcados por la incertidumbre, el desgaste emocional y la falta de recursos.
La jornada se ha celebrado en el Centro de Ocio y Artes Emergentes Juan Martínez Juliá de San Pedro del Pinatar y ha tratado el sentimiento de soledad que en ocasiones sienten los familiares, sin recursos suficientes y con una pregunta constante: si están ayudando de la mejor manera posible.
La iniciativa, organizada conjuntamente por Rotary Mar Menor y AFEMAR, ha ofrecido un espacio de formación, acompañamiento y motivación dirigido a familiares, con la participación de psiquiatras, psicólogos y especialistas en salud mental que han impartido conferencias y talleres prácticos orientados a mejorar la comprensión de las distintas patologías, fomentar una comunicación más saludable en el entorno familiar, aprender a manejar situaciones de crisis y promover el autocuidado de quienes cuidan.
Entre los principales objetivos se ha buscado brindar conocimientos actualizados sobre los trastornos más frecuentes, dotar a las familias de herramientas prácticas para la convivencia diaria, fomentar la resiliencia y el apoyo mutuo, así como acercar a los asistentes a los recursos profesionales y comunitarios disponibles.
El concejal de Salud, Valentín Henarejos, ha visitado la jornada que busca “celebrarse cada año en el municipio” y convertirse en un punto de encuentro en el que las personas participantes no se sientan solas y descubran que existen recursos y caminos compartidos que les pueden ayudar ante estas situaciones.
