La Plaza de Toros de la Real Maestranza de Caballería,se llenó de historia y color con la tradicional Exhibición de coches de caballos, donde confluyen generaciones y aficiones. Martin Serra llegó desde Portugal con su hijo, mientras que María Navas Cabello, de solo diez años, mostró su limonera italiana enganchada a caballos holandeses, heredando la pasión familiar.
Entre los más jóvenes destacaron Carmen y Adrián, de 9 y 11 años, y Manuel Valencia, de apenas seis, todos llevando carruajes con destreza y elegancia. Rubén Cano, conde de Bañares, presentó un charré inglés con caballo de su yeguada en Trujillo, acompañado del perro Camilo, emblema de la tradición.
Al ritmo de Sevilla tiene un color especial, la banda del Sol, que celebra 50 años, abrió el desfile que unió el Real Alcázar con la plaza, acompañada de la Unidad de Caballería de la Policía Nacional y la Real Escuela. Entre los enganches, la primera dama goyesca de Ronda y Rocío Peralta, madrina de honor, lucieron mantillas y diseños históricos.
La jornada reunió a 104 coches de caballos, entre ellos el Sulki de Pascuale Beretta, cuya doma cautivó al público, y vehículos llegados desde Turín y otras ciudades, demostrando que la tradición y la maestría ecuestre siguen vivas, emocionando a grandes y pequeños.
Fotografías Antonio Rendón Domínguez
