El exministro del Interior Jaime Mayor Oreja presentó su obra Una verdad incómoda en el emblemático Real Alcázar de Sevilla, en el marco de un acto organizado por la Fundación NEOS, con la colaboración de la Plataforma en Defensa del Mundo Hispánico.
La sesión fue inaugurada por la directora gerente del Real Alcázar, Ana Jauregui, quien dio la bienvenida a los asistentes subrayando el valor simbólico y patrimonial del enclave, uno de los espacios históricos más significativos de la ciudad.
A continuación, intervino el director general de Espasa, David Cebrián, quien expresó su agradecimiento al autor por la confianza depositada en la editorial, destacando el rigor analítico y la profundidad reflexiva de la obra presentada.
Seguidamente, tomó la palabra el director de ABC de Sevilla, Alberto García Reyes, quien puso en valor la trayectoria pública de Mayor Oreja, al tiempo que ofreció una reflexión crítica sobre la situación política contemporánea.
El núcleo del acto lo constituyó un coloquio entre el autor y el periodista Carlos Herrera, director del programa radiofónico Herrera en COPE. Durante la conversación, se evocaron diversos episodios de la etapa de Mayor Oreja al frente del Ministerio del Interior, con especial atención a la lucha contra la organización terrorista ETA.
El diálogo evolucionó hacia un análisis de la política antiterrorista desarrollada en aquellos años y su contraste con el contexto actual. En este marco, se plantearon consideraciones críticas sobre determinadas decisiones políticas recientes, en particular en materia penitenciaria y de alianzas parlamentarias, así como sobre la relación del Ejecutivo con formaciones de carácter nacionalista.
El acto fue clausurado por Teresa Jiménez Becerril, adjunta primera al Defensor del Pueblo y hermana de Alberto Jiménez Becerril, quien, junto a su esposa Ascensión García Ortiz, fue asesinada por ETA. En su intervención, Jiménez Becerril dedicó unas sentidas palabras de memoria y reconocimiento a las víctimas del terrorismo, al tiempo que destacó la figura de Mayor Oreja y su compromiso en la defensa de las libertades públicas frente a la violencia terrorista.
El evento registró una notable afluencia de público, completando el aforo disponible y evidenciando el interés suscitado tanto por la obra como por las cuestiones abordadas. La convocatoria puso de relieve la vigencia del debate sobre la política antiterrorista y la necesidad de una reflexión serena y fundamentada sobre la evolución reciente de la vida pública española, en particular en lo relativo a los desafíos planteados por los nacionalismos.
